Entrevista a Romina Byrd

Vaya al Contenido

Entrevista a Romina Byrd

LATINAS IN CONSTRUCTION
Publicado de Edith Yanez en Entrevistas · 15 Noviembre 2021
 
Entrevista a Romina Byrd
Directora de Capacitación y Desarrollo / Recursos Humanos
Miller & Long Concrete Construction
Gracias Romina por tu tiempo y por la oportunidad.  Por favor cuéntanos de ti.  

Romina: Vine a este país cuando tenía 4 años de La Paz Bolivia. Viví en Washington DC, Maryland y Virginia. Mi hermana y yo fuimos a la escuela aquí. Comencé una escuela primaria, en ese tiempo no sabía nada de inglés, así que mi primer idioma fue el español, lo cual es irónico porque ahora me siento más cómodo hablando en inglés.

Edith: Eso le pasa a muchos niños que se comunican mejor en inglés que en español. Cuéntanos, ¿cuándo ingresaste a la industria de la construcción?

Romina: Bueno, yo viví en Maryland. Mi mamá se hizo cargo de una familia en Virginia y vivimos en una granja allá. Comenzamos sin nada cuando llegamos a este país, mi mama inmigró y ella no tenía nada, no tenía familia, no conocía a nadie. Ella estaba casada con mi padre, pero ellos se divorciaron. Y yo era pequeña y veía a mi hermana que era 4 años menor que yo. Mi mamá era muy fuerte. Ella conoció a una familia en Potomac y se hizo cargo de sus propiedades en el área, así como de sus casas en otros estados. Ella llevaba la contabilidad y las finanzas y además cuidó de sus hijos. Así que pude ver otra vida, pude tener experiencias que otras personas probablemente no tendrán nunca en sus vidas, como volar en un avión privado, ir a esquiar en el invierno o ir en un yate desde la costa de Annapolis al Cabo Cod y luego a Fort Lauderdale en Florida. Pero nunca olvidé de dónde vengo. Mi madre siempre estaba ayudando a otras personas. Ella también obtuvo su licencia de conducir, aprendió el idioma, era muy buena ahorrando dinero y después abrió su propio negocio de masajes terapéuticos.    

Sabes, trabajé desde muy joven, cuide niños, sacaba maleza, siempre estaba haciendo algo, siempre estaba ocupada y ahorraba. Y cuando estaba en la escuela secundaria una persona de la empresa donde trabajo hoy me dijo, porque no tratas con traducciones y empecé a traducir la revista de la empresa del inglés al español en los veranos. Pero yo quería ir a la universidad, así que fui y obtuve mi licenciatura en Sicología y mi licenciatura en Biología en Carolina del Norte.

Y después de graduarme empecé a enseñar a niños con parálisis cerebral, síndrome de Down y autismo, pero sólo me pagaban una vez al mes, por lo que era difícil mantenerme y la empresa para la que había trabajado en los veranos, Miller & Long Concrete Construction, me llamó y comencé a trabajar allí a tiempo completo el 1 de marzo del año 2000. Comencé en el departamento de contabilidad, pero muchas veces me encontré al teléfono respondiendo preguntas de recursos humanos: “no me llevo bien con mi capataz”, “no me pagan lo que me deberían pagar”, así que poco a poco me cambié al departamento de Recursos Humanos y Entrenamiento. Y también me casé por esa época. Así es como comencé, con un trabajo de verano. Siempre les recuerdo a los niños que están en el programa de pasantías de la empresa, que mantengan los contactos, que no quemen puentes, nunca se sabe cuándo alguien puede ayudarle a usted o alguien más. El año que empieza cumpliré 22 años en Miller & Long.

Edith: Estoy fascinada con la historia de tu mamá. Déjame ver si entiendo bien, tú llegaste aquí a la edad de 4 años y tu hermana es 4 años menor que tú. ¿Entonces ella estaba recién nacida o todavía no había nacido?

Romina: Ella no había nacido todavía. Ella nació aquí.  

Edith: Entonces tu mamá viajó embarazada.  

Romina: Si. Estaba embarazada.  

Edith: Increíble. Realmente es una mujer sumamente fuerte.  

Romina: Ella renunció a muchas cosas por venir aquí. Ella es muy inteligente, tenía una beca para estudiar mecánica aeronáutica en Argentina, pero luego decidió casarse y comenzar su vida mudándose a los Estados Unidos en busca de una mejor oportunidad no sólo para ella, sino también para sus hijos. Y terminó trayendo a mi tía a vivir aquí porque la ayudó a venir y otros miembros de mi familia viven ahora aquí. Ella siempre está ayudando y eso influyó en mi persona. Recuerdo que mi mamá siempre estaba ayudando, no teníamos nada, pero ella seguía ayudando.  

Edith: Te creo, uno llega a este país con nada, sólo los hijos y el deseo de salir adelante. El deseo de conseguir un trabajo, pero nada de posesiones, cosas materiales, nada. ¿Ella está todavía con tu papá?

Romina: No. Se divorció de él y ella se volvió a casar, lo cual fue bueno. El divorcio no siempre es malo. Me di cuenta de eso cuando era muy pequeña.

Edith: No, no, no puede ser malo si el matrimonio no funciona.  

Romina: Claro. Sí, se volvió a casar y tengo otra hermana menor, 20 años más joven que yo. Es una artista. Estudió en Nueva York, en Manhattan.  

Edith: Quiero preguntarte por la situación de la mujer latina, tú sabes la Gala donde estuviste el fin de semana fue organizada por El Poder de Ser Mujer, que es una organización que ayuda a mujeres con problemas de violencia doméstica, entre otras cosas. Muchas de las latinas que vienen a este país son totalmente diferentes a tu madre, aun cuando vinieron en una situación similar a la de ella. Pero ella era una persona muy fuerte. Yo estoy hablando de latinas con problemas de autoestima, con problemas económicos y probablemente inseguras, no tan fuertes como para dejar un matrimonio incluso cuando les están pegando en frente de los niños. El dinero es un problema, la falta de independencia es un problema, y el hecho de hacerse cargo solas del cuidado de los hijos mientras trabajan, también es un tema serio. ¿Qué les dirías a esas mujeres?

Romina: Me he encontrado con esto no sólo en el trabajo, sino también entre amigos. Creo que lo primero que diría es que no es fácil, tienes que tomar la decisión tú misma. Nadie más puede tomar las decisiones por ti. Pero que no están solas, creo que esa es una de las cosas de la que no nos damos cuenta, es que sin importar si eres latina o si vienes de otros países, no es malo pedir ayuda.  

Acerca de la autoestima, todo el mundo tiene problemas con su autoestima, pero estamos en este mundo juntos. Especialmente mujeres, he sido parte de muchas organizaciones de mujeres, donde todas tenemos historias similares y si no tenemos la historia exacta, conocemos a alguien que ha pasado por algo así, pero al final es cada uno de nosotros ayudando a otro. Así que yo diría, a cualquiera que esté luchando en este momento, que no pierda la esperanza, hay alguien aquí para ayudarlo. Nunca se sabe quién está sentado a su lado en cualquier lugar. Haga amistades duraderas y no sólo le ayudará, pero pueden ayudar a otra persona, ya sea que esté en construcción o la hospitalidad, no importa, simplemente no tenga miedo de preguntar y aprender.  

Hay tanto que puedo decir, mira crecí donde no había computadora portátil, ni teléfono celular, recuerdo haber ido a la biblioteca todo el tiempo, ahora puedes levantar tu teléfono y puedes aprender otro idioma.   

Edith: Exacto

Romina: Ahora te encuentras con redes de mujeres en Facebook, donde tienes personas que están cerca, que te pueden ayudar. Por eso diría, ponte tus metas, no importa si son pequeñas o grandes, trabaja en ellas todos los días, todos, todos los días.  Ya sea para tu familia. Lo otro que podemos hacer es orar y nadie nos puede quitar eso. Nadie puede quitarnos eso. Y luego mira cuáles son los pasos para alcanzar esas metas. Y si no sabes cómo alcanzarlas, busca a alguien, esas organizaciones que conocimos en la GALA, ¡increíble el trabajo que hacen! Yo estaba llorando.  ¡Tan hermoso, tener esas ideas!  Aun cuando no sepas todo y no tienes que saberlo todo. Recuerda que siempre somos estudiantes, siempre estamos aprendiendo, todos los días. Así que diría, deja el miedo a pedir ayuda, porque sabes que eres fuerte, trabaja en tus metas y poco a poco, con la ayuda de los demás, únete a ese grupo de personas que te aman y a esa gente que no sabes que te quieren, pero con quienes tienes que reunirte para obtener ayuda.

Edith: ¿Qué pasa con una mujer que quiere entrar a la industria de la construcción?  Tú estás en la industria de la construcción, ¿qué les dirías? ¿Cuáles crees que son los obstáculos para que las mujeres entren a la industria de la construcción?

Romina: Creo que el mayor obstáculo para las mujeres es que realmente no hacemos preguntas todo el tiempo, no como los hombres. Creo que los hombres sólo preguntan, no les importa. Incluso cuando no están preparados al 100%, simplemente lo hacen. Las mujeres se reprimen, quieren asegurarse de que todo sea perfecto, correcto, quieren asegurarse de que entienden todo, lo cual es bueno, no está mal, pero a veces se pierden oportunidades. Y creo que ese es uno de los mayores obstáculos para las mujeres en la industria de la construcción, pero también es un buen desafío porque van a tener sus propios negocios y hay mucho trabajo a nivel federal para las mujeres que quieren comenzar sus negocios y hay organizaciones que las ayudan si no saben cómo iniciar un negocio. Pero también pueden entrar trabajando para un contratista general que contrata subcontratistas. Tenemos grandes contratistas generales, como Clark Construction, Turner, Gilbane, Donahoe, Whiting Turner y están en todo el país y siempre están contratando. Fíjate que en este momento, sólo tenemos el 10% de mujeres trabajando en la industria de la construcción, ¡sólo el 10%! Muchas de ellas están en ingeniería, en las oficinas, pero en la construcción, en los trades es mucho menos, es como un 3%. Es un porcentaje muy pequeño.

En mi compañía hay mujeres trabajando y siempre les pregunto si quieren ir a un programa de aprendizaje para aprender carpintería y me responden que no. Y lo entiendo porque es difícil si tienes una familia. Tienes que estar en el trabajo a las 6:30 de la mañana, si tienes hijos, tienes que encontrar a alguien que cuide a tus hijos, que los lleve a la escuela. Antes cuando era virtual teníamos que ver a alguien que tuviera una computadora y que supiera cómo resolver todo eso y es difícil porque después tienes que recoger a tus hijos a las 2:30 o 3:00 PM y todavía no estás trabajando. No es una cosa fácil de hacer. Pero hay empresas que ayudan con el cuidado de los niños. Pero hay que preguntar, pueden preguntar si hay beneficios donde se puede usar esos dólares antes de impuestos para ayudarlas con el cuidado de los niños, que muchas personas no saben que existe.  

Hay que hacer esas preguntas en la entrevista de trabajo, ¿qué beneficios me puedes dar? Así que creo que ese es uno de los mayores obstáculos, si no haces las preguntas como deberías. Hay hombres que son padres solteros, que preguntan y reciben la ayuda. Creo que, como mujeres, debemos hacer más preguntas y obtener más del apoyo, que ya está ahí disponible para nosotras.

Tenemos un capataz, María Aparicio, tenemos mujeres que están trabajando como obreras calificadas y como banderilleros. Estamos en el proyecto de Amazon en este momento y la forma en que estas mujeres diciéndoles a los camiones que se vayan, que se detengan y es simplemente increíble. Son mujeres increíbles, que trabajan desde muy temprano en la mañana hasta las 5, 6 ó 7 de la noche, a veces doble turno, los fines de semana y ganan mucho dinero. Ganan mucho dinero, y no tienen que ensuciarse las uñas todo el tiempo, puedes hacerte la manicura y mover los camiones de un lado a otro.
Son mujeres asombrosas, asombrosas.

Edith: No tienes que perder tu feminidad para trabajar en la construcción.

Romina: No, no es necesario. Creo que esa es la belleza de la construcción. Es un arte, construir es un arte. Es como en cualquier industria encuentras la belleza y lo mejor es que es como una gran familia y uno se convierte en parte de esta gran familia.

Edith: ¿Como tú ves el futuro de la construcción?  

Romina: Hay muchas posibilidades para las mujeres en la construcción. Soy parte de la Asociación Nacional de mujeres en la construcción (NAWIC por sus siglas en inglés) soy directora del área Noreste, apoyo mujeres desde Vermont hasta DC y ellas son increíbles. Tenemos abogadas, especialistas de marketing, otras trabajan en compañías de seguros. Es tan grande la industria de la construcción. Si no quieres trabajar afuera en el sitio de la construcción en el frío o en el calor, no tienes que hacerlo, pero hay mujeres que están trabajando en todo el país. Hay mujeres en Michigan, mujeres de Chicago y otras mujeres en California. Y no sólo en este país, NAWIC apoya también mujeres en otros países. La construcción presenta grandes oportunidades de hacer carrera para las mujeres. Si quieren participar, sugeriría que conozcan organizaciones como NAWIC, CREW, ABC, METRO Washington, ASA y otra que es para hombres y mujeres que trabajan en tecnología.  En la construcción hay diferentes organizaciones que ayudan en todo, lo único que tiene que hacer, es usar su teléfono para descubrir más acerca de estas organizaciones. Sea curiosa, sea siempre una estudiante.

Edith: ¿Cuál sería la meta de Romina Byrd para las mujeres en construcción? ¿Qué porcentaje de mujeres deberían trabajar en la construcción?  

Romina: Mira, yo soy instructora de yoga, entonces siempre miro todo como un balance. Creo que 50% de hombres y 50% de mujeres. Es mi utopía, no lo sé. Creo que vamos a tener más éxito en la construcción porque cuando ves una empresa más diversa se obtienen más ganancias, así que creo que una vez las empresas de construcción se den cuenta de esto, promoverán más la diversidad y entonces, habrá más mujeres de diferentes culturas en la industria.

Edith: ¿Piensas que ese 50% se puede alcanzar en 10 años?

Romina:  Yo creo que sí porque siempre es lo que hay que hacer. Como dije, creo que todos están mirando, quiero decir, creo que es lo mejor que se puede hacer, pero creo que al final todos están mirando las ganancias, creo que todos quieren obtener una ganancia, creo que es lo correcto, porque también que promueve el crecimiento de la empresa. Creo que tendremos un juego dividido 50%-50%.

Edith: Y la última pregunta solo por curiosidad: hay muchas empresas invirtiendo mucho dinero en Inteligencia Artificial ¿crees que algo de lo que debemos preocuparnos ahora?  

 
Romina: Sí, sí, yo he visto esos robots que ponen ladrillos, ya sabes ponen los ladrillos en los muros, pero es tan caro crear el robot y si algo se estropea todavía necesitamos gente para arreglar el daño. Además, todavía se necesitan gente para crearlos, para programarlos. Pero estoy de acuerdo con la tecnología, creo que el cambio es constante, siempre tienes que aprender, siempre tenemos que crecer, hacernos mejores, hace que todo sea más rentable, más eficiente. Pero no creo que la humanidad se vaya a ir. Necesitamos ideas, las ideas vienen de personas, no de robots, al menos hasta ahora. Pero creo que no debemos dejar de mirarlo. Creo que necesitamos ver todo. Estar pendiente todo el tiempo.  

Muchas gracias Romina por tu tiempo. Ha sido un verdadero placer hablar contigo.  
Y a nuestros lectores: volvemos la próxima semana con una nueva entrevista a una mujer de la construcción.

Acerca de Romina Byrd:
 
Trabaja desde 1997 en Miller & Long Concrete Construction.
Ha servido como Presidente, Directora, Marketing Chair de National Association of Women in Construction (NAWIC). Actualmente es la Directora de la región Noreste.  

 
Es Vice Presidente de CTF Thomas Edison, Wheaton MD y fue miembro del Committee of Women Building Washington de ABC (Association of Builders and Contractors) del área metropolitana de Washington.




©2021 LATINAS IN CONSTRUCTION
(571) 332-0083 -   edith@latinasinconstruction.net
1050 Connecticut Avenue NW, Suite 500. Washington DC 20036
-----
Designed by InTown Connection
Regreso al contenido